Archivo por meses: marzo 2014

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Cambiar las cuerdas de nuestra guitarra eléctrica

Hola.
Vamos a intentar explicar cómo se cambian las cuerdas de una guitarra eléctrica.
Primero vamos a coger lo que necesitamos para hacer los cambios necesitamos una guitarra eléctrica un juego de cuerdas, un alicate y un afinador.
Lo primero que tenemos que saber es que no se deben quitar todas las cuerdas de la guitarra a la vez porque el mástil perdería tensión. Es recomendable ir quitando una a una las cuerdas e ir reemplazando las viejas por las nuevas.
Cuando quitemos la primera cuerda podemos aprovechar para aflojar un poco las cuerdas y limpiar el diapasón más cómodamente.
Lo primero que debemos hacer es desarrollar una a una como se dicho las cuerdas de la clavija y la sacamos por los agujeros que vienen detrás de la guitarra.
Cuando hayamos sacado la cuerda procedemos a meter la nueva cuerda hasta que haga tope con la bolita que hay en su extremo. Debemos tener cuidado con no pincharnos con el otro extremo que no tiene la bolita porque podemos hacernos algún pequeño corte.
Para saber cuánta cuerda debemos de utilizar al meterla de nuevo en el clavijero procederemos de la siguiente manera. Lo que haremos será coger la cuerda pasarla por la clavija y separarla más o menos un palmo del mástil esa manera sabemos que nos quedará cuerda suficiente para poder enrollarla.
Una vez hecho eso procederemos a enrollar la cuerda girando en el sentido que nos marque cada cuerda
Mientras enrollamos la cuerda debemos mantenerla presionada con la otra mano para que no se salga. Una vez enrollada la cuerda quitaremos el sobrante con el alicate.
No se deben utilizar otro tipo de herramientas como tijeras o similar pues lo único que conseguiremos es quedarnos sin ellas.
Una vez hemos hecho todos los pasos con la guitarra ya tenemos nuestras cuerdas cambiadas y listas para usarse. ¡¡Ahora toca afinar!!.

Afinando…

Para afinar necesitamos la ayuda de una nota externa. Podemos utilizar un diapasón como se hacía antiguamente para conseguir la nota de referencia pero lo mejor y más cómodo es utilizar un afinador que son baratos y nos facilita mucho el trabajo.
Mientras vamos afinando las cuerdas vamos estirandola para que se vaya ajustando más rápidamente a su tensión original esto se debe hacer suave pero con firmeza porque tenemos la posibilidad de que se nos rompa la cuerda que acabamos de cambiar. Sobre todo la primera. Éste gesto se debe repetir unas cinco veces a medida que vamos afinando la cuerda.
Para terminar decir que las guitarras llevan diferentes tipos de calibre según el gusto para daros una idea deciros que las de tipo Strato suelen llevar cuerdas de 0,009 mm en la primera mientras que las guitarras tipo Les Paul suelen llevar del 0,010 mm en su primera cuerda.
Pero por supuesto esto es opcional para cada guitarrista. Y también contamos con la posibilidad de juegos mixtos.
Hasta aquí el los consejos para cambiar las cuerdas de la guitarra. Esperamos que os sirva de utilidad y disfrutéis de vuestro nuevo juego de cuerdas sin problemas.

guitarrista

Triada menor. Utilizar arpegios en los solos

Arpegios de la Triada Menor 

Ya vimos en su día los arpegios de la Triada Mayor, ahora es el turno de los de la Triada Menor, que difieren de los mayores en que tienen una tercera menor o bemol. Así, su estructura es: 1 3b 5…frente a la 1 3 5 de los mayores.

Hay que decir que los arpegios valen para tocar sobre cambios de acordes, y no sobre una progresión armónica al igual que hacemos con una misma escala (siempre y cuando esté todo en la misma tonalidad claro). Eso sí, no hace falta tocar el arpegio exacto de cada acorde. Si por ejemplo queremos tocar un arpegio sobre un G mayor que es Grado I, yo podría hacer el propio arpegio de G mayor (lo que se suele hacer al principio), cualquiera que se genere dentro de ese Grado I (Gmaj7, G6, Gsus4 o sus2, etc), e incluso arpegios de los relativos o acordes sustitutos (es muy común por ejemplo tocar sobre un G mayor Grado I el arpegio de Em7 o de Bm7…acordes relativos con los que conseguimos notas de color añadidas), etc. Es decir, que los caminos o las opciones que se nos presentas son múltiples.

De todos modos lo normal al principio es centrarse en tocar el arpegio de cada acorde que va sonando, sin más. También es muy habitual tocar sobre acordes complejos arpegios sencillos. Por ejemplo, si es una armonía de jazz con séptimas y tensiones diversas quedará más contemporáneo usar los arpegios de la triada sobre ellos.  Aparte de ser los arpegios más complejos…los de 4 o 5 notas son más parecidos a una escala y se digitan más fácilmente…pero las triadas, al tener tan pocas notas, generan digitaciones intrincadas que hay que trabajar de forma muy metódica.  Pero si nos hacemos a ellos, luego acumular notas (la séptima, la 2ª o 4ª añadida, etc) será un paseo. Es como las escalas diatónicas, que la mejor forma de aprenderlas es a partir de las cajas de las escalas pentatónicas, a las que solo hay que implementar dos nuevas notas. Os decimos esto porque es un método que funciona (tanto para acordes como para escalas y arpegios) es empezar por las cajas más sencillas de 3 notas a las que luego se van incorporando elementos por un natural proceso de acumulación. Os aseguramos que esta es la forma más rápida y práctica…yendo de lo más sencillo a lo más complejo.

triada-menor

 

Adaptando los arpegios mayores:

Entremos en faena. Lo primero es aprenderse meticulosamente los diseños a lo largo de todo el mástil. Si ya te has aprendido los mayores vistos anteriormente, la cosa es coser y cantar: solo has de bajar un semitono a las terceras. Sí que es importante recalcar que cuando te aprendas los arpegios seas consciente de cuál es cada nota (dónde están las tónicas, las terceras y las quintas). De este modo, además de poder dirigir tus fraseos hacia las notas que desees en cada momento, tendrás el añadido de poder cambiar rápidamente de un arpegio a otro si sabes qué intervalo hay que modificar.

En el caso de los menores, si tenemos bien identificadas todas las terceras mayores ya aprendidas solo habremos de bajarlas un semitono y listo. Eso sí, es importante adaptar las digitaciones a la nueva disposición generada. Por ello hemos incluido los dedos que consideramos más recurrentes para estos nuevos arpegios (solo para aprendértelos y colocar los dedos…cuando hagas solos o melodías podrás trabajar ya de forma más libre los dedos, lógicamente).

Empieza aprendiéndote bien 2 o 3 posiciones y a partir de ahí empieza a practicar sobre cambios de acordes para ir haciéndote a ello. Como siempre: estúdialo muy lento y con metrónomo…esto siempre es lo más importante.

¡Suerte y a trabajar!

 Fuente: Desnudosdeetiquetas.es

 

imagen arpegio guitar

Triada mayor. Utilizar arpegios en los solos.

Arpegios de la Triada Mayor

Una de las cosas más importantes a la hora de hacer melodías e improvisar es dar con la nota adecuada en cada momento. Para hacerlo hay muchos caminos: aprendiendo las interválicas desde cada tónica, diseccionando las escalas al milímetro…o empezando con los temidos arpegios. Así que, sin dar más rodeos, hagamos una primera incursión en los de la triada mayor.

Triadas vs tetradas/cuatriadas

Estamos acostumbrados a tocar los arpegios (a nivel melódico y escalístico) por lo general con 4 notas. Sin embargo no solemos pasar por las triadas, por ser las más complicadas de tocar melódicamente al tener solo 3 notas repartidas por todo el mástil. Pero su uso y sonoridad son tan genuinas y habituales que es primordial empezar con ellas antes de pasar a lo siguiente…que en el fondo luego es una simple acumulación de notas (añadiendo sobre los esqueletos triada las séptimas, las segundas, las cuartas, etc). Un apunte: como sabrás los arpegios valen para tocar sobre un solo acorde (a veces más, por supuesto), pero no sobre toda una misma progresión como haríamos con una escala del tono en el que estemos. La idea de trabajar los arpegios es para poder incorporarlos entre medias de escalas, haciendo que ambos rudimentos suenen con fundamento integrados dentro de un todo común.

Diagramas

Lo primero, como te puedes imaginar, pasa por aprenderse al dedillo los dibujos a lo largo de todo el mástil. La idea no es darse un atracón tocando todos a lo bestia nada más empezar, sino que lo suyo es ir de uno en uno hasta lograr visualizar cada diseño desde cualquier tónica de manera precisa. Practica un par de posiciones hasta que te sientas cómodo. Por supuesto huelga decir que lo estudies muy lento y con metrónomo…esto siempre es lo más importante.

triada menor

 

Insisto, no es necesario que los aprendas todos, simplemente selecciona con el que te encuentres más a gusto y practícalo. ¡Ya puedes incorporarlo a tu repertorio!.

Musicalidad

El siguiente paso ya sería intentar dar musicalidad a lo aprendido, convirtiendo las secuencias en frases melódicas que nos valgan igualmente para construir melodías o fraseos. Como muestra aquí tienes un posible solo melódico escrito por Javier Santos sobre una sencilla progresión en A mayor (toda con acordes mayores obviamente).Verás que primero te transcrito una línea base con secuencias para que te vayas haciendo a los dibujos dentro de una misma zona, y a continuación lo mismo pero ya desarrollado más en plan solo partiendo de la misma idea. Es fundamental que cojas como filosofía el intentar realizar los arpegios de cada acorde dentro de una misma zona, así lograrás tocar todo casi sin moverte…realizando líneas en las que las notas no peguen saltos interválicos demasiado grandes (y es que lo más melódico se genera cuando las notas efectúan saltos pequeños, favoreciendo así la continuidad más o menos de notas). Suerte y a trabajar duro…verás cómo acercándote a los arpegios tu forma de tocar va adquiriendo una dimensión mucho más musical y melódica.

Arpegios-mayores-solo

Fuente: Desnudosdeetiquetas.es (Javier Santos).

 

blues

Blues….un vistazo rápido

Un poco de historia….

blues

Eric Johnson

El Blues es un estilo musical con raíces en África pero que se desarrolla en Estados Unidos pasando a formar parte de folklore del país. Tiene su origen en los estadounidenses de color cuyos antepasados fueron trasladados desde sus hogares en África a Norteamérica para trabajar como esclavos. Su posterior evolución a lo largo de los siglos lo convierte en un estilo que extenderá su influencia a multitud de nuevas músicas, siendo considerado como la base para poder entender una gran parte de los movimientos musicales contemporáneos; un idioma común que comparten intérpretes de Jazz, de Pop, de Rock…

Si nos paramos a escuchar y comparamos con las piezas clásicas notamos un sonido peculiar. Esa extrañeza armónica parece tener su origen en la mezcla que se produce cuando los esclavistas norteamericanos obligan a escuchar en la iglesia las canciones a sus esclavos. Éstos acostumbrados a cantar en tonalidades menores “adaptan esa escala menor a las armonías mayores que se utilizaban en la época. Esto, por supuesto es solo una teoría y una parte de la historia o leyenda que rodea a este fantástico género musical.

Tocando blues

tocando blues

Antes mencionaba el sonido peculiar propio del blues. Vamos a explicarlo musicalmente con algo más de detalle. El sonido característico del blues es la pentatónica. Se desechan dos notas de la escala para quedarnos con las más estables y que “mejor” suenan. Pero realmente la característica principal del sonido “bluesero” consiste en utilizar la escala pentatónica menor sobre los acordes dominantes propios del blues creando así ese sonido tan especial. Si a esao le añadimos el tritono como nota de paso tenemos la llamada “escala de blues” denominada así por su utilización dentro de este estilo.

 

Para los estudiantes es un estilo muy recomendable. Sus ritmos marcados, su armonía, sus estructuras deben ser comprendidas y estudiadas para que el alumno pueda extender sus horizontes musicales y desarrollar su propio lenguaje de Blues con su instrumento, ya que debido a su difusión, el dominio o por lo menos el basto conocimiento de este estilo, le permitirá poseer un background muy beneficioso en multitud de situaciones.
¡Os dejamos algunos videos sobre este estilos y esperamos que los disfruteis!

 

bajo

BAJO.Controles del intrumento

Es curioso ver cómo la gran mayoría de los músicos que se interesan por el bajo eléctrico y comienzan a tocar este instrumento no prestan la más mínima importancia a los controles del mismo. Los controles de volumen, tono, balance y EQ son elementos que van a hacer que nuestro instrumento nos pueda aportar una paleta de colores más amplia que la que podemos conseguir solo con la disposición de las manos en la pulsación o con la presión que ejerzamos con ellas sobre cada nota pulsada.

Además, la inclusión de pastillas y/o circuitos activos, con sus correspondientes controles, va a aumentar todavía más dicha paleta de timbres.

¿Cómo sabemos si un instrumento es pasivo o activo? Si no contiene ningún tipo de batería (normalmente una pila de 9 V.) es un instrumento pasivo. Si utiliza batería (o baterías) será activo. Sin embargo, ¿todos los que disponen de pila poseen pastillas activas? La respuesta es no. Existen dos opciones:

Bajos activos con pastillas activas. La pila alimenta el circuito para que dichas pastillas funcionen. Si la pila se agota, el bajo no suena. Le provee de posibles controles de EQ adicionales.

Bajos activos con pastillas pasivas. La pila alimenta el circuito que amplifica la señal de las pastillas y le provee de posibles controles de EQ adicionales. Si la pila se agota siempre podemos pasar al modo pasivo y seguir tocando hasta reponer la pila.

¿Cúales son las ventajas o desventajas de cada opción?. No se puede afirmar que un bajo activo, por el mero hecho de serlo, sea mejor que uno pasivo dado que entran en juego otros factores tanto o más importantes, como la calidad de las maderas y de la construcción, los acabados, etc. Sí es verdad que uno activo nos puede proveer de más variedad tímbrica, pero muchas veces también puede esconder una falta de “tono vital” o “sonido fundamental” que en el caso del bajo eléctrico es imprescindible. Muchos grandes bajos eléctricos son pasivos.

El bajo según sus controles podemos distinguir:

1 control de volumen y 1 control de tono .

Tipo Fender Precision. El más sencillo. Sus pastillas son pasivas.

fender-precision

–  2 controles de volumen y 1 control de tono.

Tipo Fender Jazz Bass. Sus pastillas son pasivas. Cada controlde volumen corresponde a una pastilla, de forma que podemos mezclar cantidades dife- rentes de sonido de cada una de ellas y crear diferentes timbres.

jazz-bass

– 1 control de volumen, 1 control de balance y 1 control de tono.

Con el primero controlamos el volumen general en la salida del instrumento. 
Con el segundo regulamos la selección que hacemos de una u otra pastilla y cómo se mezcla su sonido. Con el control de tono modificaremos el brillo o la claridad del sonido.

WARWICK

–  1 control de volumen, 1 control de balance, 2 controles de EQ.

Igual que el anterior pero se elimina el control de tono y se dispone un EQ de graves/agudos. El bajo puede ser pasivo con circuito activo.

music_man

– 1 control de volumen, 2 ó 3 controles de EQ.

Tipo Musicman.

yamaha2

– Cualquiera de las opciones anteriores acompañada de algún tipo de switch (uno o varios) que conmuta la conexión/ desconexión del circuito de EQ.

Hay que señalar que los típicos controles giratorios de tono suelen ser pasivos, en el sentido de que, en su posición máxima suenan con el máximo brillo, y a medida que lo bajamos reducimos el brillo, esto es, le quitamos agudos, pero no le damos más graves.

Seguro que el bajo que tienes entre las manos lo puedes clasificar en alguna de estas opciones. Sea cual sea, seguro que se le puede sacar más partido a su sonido si conoces cómo funcionan cada uno de sus controles y sus características más esenciales. Sólo nos queda interesarnos por ello y experimentar.

Fuente: Artículo integro prodecente de Iñigo Corcuera
Coordinador del Dpto. de Bajo de MrJam CMM

http://www.backtomusicschool.com/controlando-los-controles/