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Triada menor. Utilizar arpegios en los solos

Arpegios de la Triada Menor 

Ya vimos en su día los arpegios de la Triada Mayor, ahora es el turno de los de la Triada Menor, que difieren de los mayores en que tienen una tercera menor o bemol. Así, su estructura es: 1 3b 5…frente a la 1 3 5 de los mayores.

Hay que decir que los arpegios valen para tocar sobre cambios de acordes, y no sobre una progresión armónica al igual que hacemos con una misma escala (siempre y cuando esté todo en la misma tonalidad claro). Eso sí, no hace falta tocar el arpegio exacto de cada acorde. Si por ejemplo queremos tocar un arpegio sobre un G mayor que es Grado I, yo podría hacer el propio arpegio de G mayor (lo que se suele hacer al principio), cualquiera que se genere dentro de ese Grado I (Gmaj7, G6, Gsus4 o sus2, etc), e incluso arpegios de los relativos o acordes sustitutos (es muy común por ejemplo tocar sobre un G mayor Grado I el arpegio de Em7 o de Bm7…acordes relativos con los que conseguimos notas de color añadidas), etc. Es decir, que los caminos o las opciones que se nos presentas son múltiples.

De todos modos lo normal al principio es centrarse en tocar el arpegio de cada acorde que va sonando, sin más. También es muy habitual tocar sobre acordes complejos arpegios sencillos. Por ejemplo, si es una armonía de jazz con séptimas y tensiones diversas quedará más contemporáneo usar los arpegios de la triada sobre ellos.  Aparte de ser los arpegios más complejos…los de 4 o 5 notas son más parecidos a una escala y se digitan más fácilmente…pero las triadas, al tener tan pocas notas, generan digitaciones intrincadas que hay que trabajar de forma muy metódica.  Pero si nos hacemos a ellos, luego acumular notas (la séptima, la 2ª o 4ª añadida, etc) será un paseo. Es como las escalas diatónicas, que la mejor forma de aprenderlas es a partir de las cajas de las escalas pentatónicas, a las que solo hay que implementar dos nuevas notas. Os decimos esto porque es un método que funciona (tanto para acordes como para escalas y arpegios) es empezar por las cajas más sencillas de 3 notas a las que luego se van incorporando elementos por un natural proceso de acumulación. Os aseguramos que esta es la forma más rápida y práctica…yendo de lo más sencillo a lo más complejo.

triada-menor

 

Adaptando los arpegios mayores:

Entremos en faena. Lo primero es aprenderse meticulosamente los diseños a lo largo de todo el mástil. Si ya te has aprendido los mayores vistos anteriormente, la cosa es coser y cantar: solo has de bajar un semitono a las terceras. Sí que es importante recalcar que cuando te aprendas los arpegios seas consciente de cuál es cada nota (dónde están las tónicas, las terceras y las quintas). De este modo, además de poder dirigir tus fraseos hacia las notas que desees en cada momento, tendrás el añadido de poder cambiar rápidamente de un arpegio a otro si sabes qué intervalo hay que modificar.

En el caso de los menores, si tenemos bien identificadas todas las terceras mayores ya aprendidas solo habremos de bajarlas un semitono y listo. Eso sí, es importante adaptar las digitaciones a la nueva disposición generada. Por ello hemos incluido los dedos que consideramos más recurrentes para estos nuevos arpegios (solo para aprendértelos y colocar los dedos…cuando hagas solos o melodías podrás trabajar ya de forma más libre los dedos, lógicamente).

Empieza aprendiéndote bien 2 o 3 posiciones y a partir de ahí empieza a practicar sobre cambios de acordes para ir haciéndote a ello. Como siempre: estúdialo muy lento y con metrónomo…esto siempre es lo más importante.

¡Suerte y a trabajar!

 Fuente: Desnudosdeetiquetas.es

 

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